Buenos días, soy una mujer de 65 años. Mi marido es diabético y no funciona. Cuando tenemos relaciones sexuales, tiene problemas de erección y últimamente no muestra ningún interés por el sexo. ¿Qué puedo hacer con esto?

La diabetes puede causar dificultades en la erección. Tal y como dices, tu marido puede estar teniendo este problema y sus primeras dificultades con la erección estuvieran relacionadas con la diabetes. Pero quizás el problema se ha agravado por la forma en que están viviendo esto; cuando mencionas que tu marido no funciona, das por hecho que por no tener una erección deja de funcionar sexualmente, y esto no es así. Lamentablemente muchas personas piensan así, si no pueden tener una erección para hacer el coito, parece que no tienen sexualidad, o como tu dices "no funciona". Cuando se vive la sexualidad de esta manera estamos perjudicando a nuestra respuesta sexual y a nuestra autoestima, pues tu pareja al sentirse poco valorado sexualmente(él piensa que no funciona), se presenta en la relación sexual con diversos miedos, como el no dar la talla contigo, el no poder satisfacerte, el miedo a fracasar, etc. esto le hace estar más vigilante de su respuesta sexual y le impide relajarse y abandonarse a las sensaciones placenteras necesarias para que aparezca la excitación y con ella la erección.
Te invitamos a que re-valoréis vuestra sexualidad y que se olviden por un tiempo de tener coito o de que tu pareja intente conseguir una erección, de esta manera poco a poco disminuirá su ansiedad y pueda relajarse, a demás, podéis experimentar a mantener otro tipo de relaciones sexuales, donde se desarrollen más las caricias, erotismo, besos,etc.  Recordad que las relaciones sexuales son más que el simple coito, las relaciones sexuales completas son aquellas en las que nos abandonamos a las sensaciones placenteras y disfrutamos de ellas;  estas sensaciones las podemos conseguir de muchas maneras, solo hay que estar receptivos/vas a lo que nos muestran nuestros sentidos, es decir, a lo que vemos, tocamos, olemos, saboreamos, escuchamos, fantaseamos....en fin hay muchas maneras de disfrutar!!!!
Si os surge alguna duda o el problema persiste, os recomendamos acudir a Terapia Sexual y de Pareja para tratarlo en profundidad. 

Hola, soy un hombre de 35 años. Hace tiempo mi novia y yo tuvimos una experiencia de intercambio de parejas. Estábamos pasando el fin de semana fuera con otra pareja y, de repente, surgieron una serie de juegos eróticos que terminaron en relaciones sexuales entre nosotros. La práctica sexual realizada fue que mi novia realizó una felación al otro chico y la otra mujer a mí. En principio la práctica y la situación eran muy excitantes, pero yo terminé en dos minutos y el resto de tiempo vi cómo mi novia le practicaba la felación al otro hombre. Esto me pareció humillante y me hizo sentir avergonzado por lo que, a partir de ese momento, siempre que veo a mi novia, la beso o tenemos relaciones sexuales me viene este recuerdo a la cabeza y pienso en este momento. De hecho, cuando esto ocurre suelo tener dificultades para mantener la erección o incluso de no llegar a eyacular. No se que hacer para cambiar esta situación

En primer lugar decirte que, tal y como has dicho, era una situación muy excitante y con muchos estímulos eróticos por lo que es totalmente normal que eyacularas antes de lo que tú esperabas. Lamentablemente, la sociedad ha impuesto una serie de criterios erróneos acerca del tiempo que los hombres deben aguantar antes de eyacular, pero es solo eso una idea errónea creada por el desconocimiento de la respuesta sexual, en la naturaleza del hombre esta eyacular rápido, algunos a través de "entrenamiento" pueden durar más en eyacular, los estudios dicen que la media de duración desde que empieza el estímulo, hasta que aparece la eyaculación es de 5,2 minutos. Por ello, respecto a esto, no debes preocuparte ya que disfrutaste de la experiencia sexual y eso en definitiva es lo más importante; a demás el recordarla puede servirte como un estímulo erótico para potenciar el placer o la excitación en tus relaciones sexuales. 
Consideramos que debes cambiar la perspectiva de esta experiencia como algo positivo y no humillante, ya que todos compartísteis esta experiencia y participásteis del juego pues tu novia también observó cómo otra mujer te practicaba una felación. Recuerda que eres tú quien controla tus pensamientos y no ellos a ti;  por lo que durante la relación sexual debes concentrarte en los estímulos eróticos, abandonarte y disfrutar de las sensaciones, dejándote llevar por ellas y por el placer que las prácticas te proporcionan es una forma de alejar esos pensamientos negativos.

Soy un hombre de 36 años. Tengo Diabetes tipo I y desde hace tres años tengo problemas de erección. Me he realizado todas las pruebas médicas posibles y los doctores no encuentran una razón orgánica en mi problema. Creo que esto puede estar relacionado con una situación sentimental difícil ya que me separé hace más o menos tres años también. Desde entonces no consigo ninguna erección, ni con pareja ni tan siquiera masturbándome en solitario. Quería saber qué puedo hacer para solucionar este problema que me está preocupando y afectando emocionalmente.


Es posible que tu Diabetes tipo I esté influyendo en tu regulación hormonal y esto puede afectar a la vasocongestión genital, lo que puede dificultar la erección. Tal y como comentas, también has tenido problemas conyugales por lo que la ansiedad que esto te producía pudo afectarte incrementando el problema. Además, finalmente el divorcio de tu pareja puede haber afectado negativamente a tu autoestima y en que disminuyera la confianza en ti mismo y esto se viera reflejado en tu respuesta sexual. 
Es probable que al llevar tanto tiempo con este problema tiendas a focalizarte en él. Esto no ayuda a su mejoría sino todo lo contrario, pues se produce una ansiedad anticipatoria que impide la relajación necesaria para la erección.
Creemos que tu consulta no puede ser atentida únicamente mediante tratamiento médico ni por esta vía de consulta sexual, por lo que sería necesario acudir a una terapia sexual para poder mejorar tu autoestima sexual (un trabajo personal que te lleve a confiar en ti mismo) y resolver el problema de erección con un seguimiento más cercano y preciso. 

Hola, soy una madre de dos niños: uno de diez años, que tiene autismo, y otro de seis años. Estoy preocupada porque mis hijos a veces tienen juegos de carácter sexual, como caricias, roces en zonas más íntimas del cuerpo, como el culo o los genitales. Mis hijos se lo toman como algo inocente y como una forma de comunicarse entre ellos, debido a las dificultades de mi hijo mayor. Sin embargo, me preocupa que esa forma de actuar y de comunicarse se generalice con otras personas y pueda causar algún tipo de problema futuro. También quería saber si yo me puedo bañar con ellos. Mi hijo pequeño me preocupa porque en la piscina le pide a sus compañeros que le ayuden a lavarse la espalda en las duchas. ¿Cómo puedo hacer que mis hijos diferencien la manera de comportarse entre ellos en casa y la forma de actuar con otras personas en público? ¿Es bueno que entre ellos realicen ese tipo de juegos? Por último, mi hijo mayor en ocasiones se acaricia el pene en mi presencia. Yo en estas situaciones le digo que lo haga en el baño o en su habitación. ¿Es correcto esto que hago?

En primer lugar decirte que no es malo que ellos mismos o entre ellos se exploren y jueguen con sus cuerpos, pero es importante que sepan que su cuerpo forma parte de su intimidad y que debe ser respetado por las demás personas. Deben saber que hay partes de su cuerpo, como los genitales, que no tienen por qué tocarlas otras personas, sino que son responsabilidad de uno mismo (tanto para la higiene como para la autoestimulación). 
En relación con lo anterior, es bueno educar a tus hijos en la sexualidad como algo íntimo y transmitirles la importancia de que es algo propio y que tienen que experimentar ellos mismos, siendo positivo para ellos. Por ello, tu hijo pequeño tiene que aprender a ducharse solo, sin necesidad de que otro le ayude, incluso deben bañarse ya ellos solos en casa porque tienen que empezar a responsabilizarse de su propia higiene, a demás de que les servirá para tomar mayor consciencia de su cuerpo. No existe ningún problema en relación a que te bañes con tus hijos, solo recomendamos que pongas límites en cuanto a la intimidad  de tu propio cuerpo.
Por último, en lo referido a los tocamientos del pene que realiza tu hijo mayor, es importante que, antes de que le digas que es mejor que se vaya a la habitación o al baño para realizar esa autoestimulación,  le insistas en que es una actividad positiva pero que debe realizar en la intimidad, como algo privado, y con una higiene adecuada. 

Hola, soy un hombre de 35 años. Quería preguntar si se pueden compartir juguetes sexuales entre varias personas y qué higiene hay que seguir para su cuidado.


Los juguetes sexuales suelen ser  de uso personal, no es muy recomendable compartirlos y si lo haces siempre utilizando un preservativo o lavándolos bien antes de que tu vuelvas a usarlo, de esta manera evitas infecciones sexuales. Es verdad que algunas parejas los comparten como un elemento más durante la relación sexual y esta bien, solo recomendamos que se cumpla la higiene oportuna.   
Por otro lado, para su cuidado, después de cada uso debes lavar el juguete con agua tibia y con jabón de pH neutro para prevenir irritaciones, aunque también existen jabones específicos para juguetería sexual. 

Soy un hombre de 39 años, mi pareja y yo estamos intentando tener un hijo desde hace nueve meses. Ella utiliza unos tampones para impedir que el semen salga al exterior una vez he eyaculado dentro de su vagina. Últimamente he intentado permanecer el máximo tiempo posible con el pene dentro de su vagina después de la eyaculación por si esto puede facilitar que se quede embarazada. ¿Esto sirve de algo y cómo puedo hacer para permanecer más tiempo dentro una vez haya eyaculado?


En primer lugar decirte que no es necesario que realices este tipo de prácticas ya que no favorecen la fecundación del óvulo pues, una vez hayas eyaculado, son los espermatozoides los encargados de desplazarse. Independientemente de que tapones la salida de la vagina, la vida de los espermatozoides va a ser la misma y la eficacia de la fecundación no se relaciona con el tiempo que el semen permanezca dentro, si no más bien con la calidad y movilidad de los espermatozoides por un lado, y si esta en periodo de ovulación tu pareja por otro. Por lo tanto, no es necesario que realices esa estrategia de intentar permanecer con el pene dentro de la vagina de tu pareja ,ya que es ineficaz y no va aumentar la probabilidad de embarazo. 
Si queréis incrementar la probabilidad de embarazo sería interesante que estudiaráis  el ciclo menstrual de tu pareja y calcularáis los días más fértiles y el momento de ovulación. Esto lo podéis realizar mediante test de ovulación que venden en farmacias o estimando los días según su período menstrual. 

Hola, soy un hombre de 41 años. Me he comprado un huevo masturbador masculino y tengo dudas en cuanto a su funcionamiento. Cuando lo utilizo siento una presión en los testículos y quería saber si lo estoy utilizando bien y si esta presión es normal. Además, la última vez que lo usé se me rompió y me costó quitármelo, haciéndome daño en el pene. Quería saber si esto puede estar relacionado con el tamaño de mi pene, ya que es más pequeño que el producto comprado. Por otro lado, he visto anunciado en la televisión una especie de anillo que estimula a la mujer. ¿Cómo funciona este juguete y cómo se pone?


En cuanto al huevo masturbador masculino, no hace falta  que introduzcas todo el juguete sino que puedes jugar con él en la punta y el glande. Es un juguete flexible y, por tanto, debes tener cuidado al manipularlo ya que puede romperse. Además, decirte que el uso del huevo masturbador es independiente del tamaño de tu pene, ya que al ser elástico puedes ajustarlo perfectamente a lo que necesites y la presión que ejerzas con tu mano es la que tu elijas.

Contestando a tu segunda pregunta, el juguete del que nos hablas, es el anillo estimulador para la mujer, comentarte que se trata de un anillo adaptable que debes colocar en la base del pene, es decir, en el tronco con la bala vibradora hacia arriba con el objetivo de poder estimular el clítoris de la mujer durante el coito. 

Hola, soy una mujer de 33 años. He dado a luz por primera vez hace tres meses y tuve un parto muy traumático ya que me practicaron una episotomía, el parto duró 36 horas y sacaron a la niña con fórceps. Además, yo pensaba que el parto iba a ser más natural y menos medicalizado ya que tengo fobia a todo el tema médico en general. En estos meses no soy capaz de mirarme la zona genital ni tocarla, siento dolor y me gustaría recuperarme a mí misma y no sentir esas sensaciones de dolor. Además, dentro de un tiempo me gustaría tener otro hijo y ahora mismo no lo veo posible dada mi situación actual.



Entendemos que has pasado por una situación traumática, dura y diferente a tus expectativas. Lo que estás viviendo se considera como  un proceso normal ya que tienes que recuperarte tanto física como psicológicamente. Los cambios que presenta la mujer durante el embarazo y el parto, tanto a nivel físico, cómo psicológico, requieren de una adaptación y aceptación, que se puede alargar a más o menos tiempo, eso depende del proceso de cada persona. Algo que te puede ayudar en este proceso es realizar ejercicios para reencontrarte a ti misma; en primer lugar, individualmente en tu autoerotismo, realizando ejercicios como caricias por todo tu cuerpo sin centrarte en tu zona genital; asociando esto a sensaciones positivas, valorando lo que has conseguido y logrado (dar vida a tu bebé) y notando las sensaciones placenteras de tu cuerpo. Después, puedes pasar a realizar este ejercicio centrándote en la zona genital y, por último, siendo capaz de observarte en un espejo. 
Cuando te sientas cómoda puedes intercalar también estos ejercicios con tu pareja y, de nuevo, repetirte que no te centres, en un comienzo, en tu zona genital. 
No debes ser impaciente porque éste es un proceso normal y, de hecho, es aún pronto para preocuparse ya que la recuperación puede durar incluso más de seis meses, dependiendo de cada persona y de las experiencias que se  tengan. Te reconocemos tu preocupación y es sano que prestes atención a ello, pero también te invitamos a que te relajes e intentes no agobiarte con el tema, esto en vez de ayudar, entorpecería tu recuperación. 
Ante cualquier otra duda no dudes en volver a consultarnos. Si ves que pasan seis o nueve meses y sigues con esta misma sensación de dolor sería recomendable que acudieras a terapia sexual para tratar tu problema de forma más profunda. 

Hola, soy una mujer de 30 años. Llevo dos años con mi pareja y anteriormente defendía el amor libre y es la primera vez que doy una oportunidad a las relaciones de pareja estable. Sé que mi pareja está hablando con otras mujeres por las redes sociales y sólo encuentro dos soluciones: cortar la relación o seguir haciendo la vista gorda. Es un tema que me afecta y mi pregunta es si la fidelidad es un mito y cómo puedo dejar que esto no me afecte.


El término de infidelidad como tal,  es un constructo social, creado desde las ideas del matrimonio donde se promueve y defiende la exclusividad, monogamia, etc. Existen diferentes maneras de ser y estar en pareja, y vosotros debéis construir la vuestra, donde ambas partes se encuentren satisfechas, teniendo en cuenta lo que queréis compartir y lo que pertenece al área individual de cada uno. La fidelidad o infidelidad tiene los límites que vosotros planteéis, puede que para ti el hecho de que se relacione con otras personas vía interet sea un acto de infidelidad y por ello te instamos a que lo hables con él y establezcáis una serie de límites en los que tanto tú como él os sintáis cómodos y estéis de acuerdo con el fin de potenciar el bienestar personal  y la estabilidad de la pareja.
En lo referente a cómo dejar que te afecte, no existe una fórmula mágica para que esto deje de preocuparte ya que consideras que es algo importante para ti.  Lo mejor es que le plantees el problema a tu pareja y lo solucionéis conjuntamente. Esperamos que esto te ayude a relativizarlo y a encontrar una solución.


Hola, soy una mujer de 45 años. Llevo casada veinte años y ahora mi marido y yo tenemos más independencia porque nuestros hijos son mayores y estamos redescubriéndonos como pareja. Estoy preocupada porque tengo fantasías sexuales con otros hombres y, aunque quiero mucho a mi marido y sé que sólo quiero tener relaciones con él, no puedo evitar pensar y fantasear con otros hombres.


La fantasía es un recurso personal, independiente, íntimo y privado del que puedes disfrutar con total libertad. La imaginación es uno de los aspectos fundamentales en la activación del deseo sexual, para potenciar nuestra excitación, para descubrir nuevos estímulos eróticos; a través de la fantasía también podemos experimentar con cosas que en la realidad no nos atreveríamos o no se encuentren a nuestro alcance, y de esta manera podemos reproducir sensaciones utilizando solo nuestra fantasía y con plena seguridad.
Otra cosa que te preocupa es sentirte atraída sexualmente por otros hombres, esto es completamente normal, ya que como persona tienes distintos canales de receptividad hacia estímulos que se presentan a lo largo del día, por lo que es casi imposible no mirar, oler, tocar, etc. No debes sentirte culpable por sentir y fantasear con ello, quizá te ayude el pensar que dentro de tu fantasía eres libre de pensar, hacer y deshacer a tu antojo, ya que hasta el momento nadie puede saber lo que estas imaginando, por lo tanto siente te libre al hacerlo e intenta disfrutar de ello, puedes utilizar este recurso para potenciar tus encuentros sexuales con tu pareja y aumentar tu placer. El hecho de que fantasees con otras personas no es una infidelidad a tu pareja, ni nada parecido, es simplemente una habilidad que tenemos todas las personas y bien utilizada un excelente potenciador de nuestra respuesta sexual.



Hola, soy un hombre de 32 años. Me gustaría saber si es malo masturbarse mucho, alrededor de tres o cuatro veces al día.


La masturbación es una conducta natural, uno de los derechos sexuales, avalado por la Organización Mundial de la Salud nombrándola como  una práctica saludable; es un analgésico natural. Los beneficios de la masturbación son numerosos: nos ayuda a conocernos a nosotros mismos, a conocer nuestro cuerpo (y sus sensaciones), mejora nuestra autoestima y también mejora nuestra capacidad sexual. La masturbación es algo muy personal, por lo que no hay un número adecuado al día, a la semana o al mes para practicarla. No debes preocuparte por la frecuencia de esta conducta ya que en ningún momento puede repercutir de forma negativa en tu salud, siempre y cuando la masturbación vaya acompañada de una higiene mental y física (cuidado del aseo personal, lavarse las manos, etc.). Con higiene mental nos referimos a que la masturbación no vaya acompañada de pensamientos de culpa o pensamientos ansiosos que puedan llegar a convertir esta conducta en compulsiva; el único caso en el que podría no ser beneficiosa es si interfiriese con tu vida cotidiana,es decir, si dejases de llevar a cabo otras actividades imprescindibles o necesarias en tu día a día por masturbarte o si practicarla te genera malestar; en tal caso podrías acudir a terapia si lo consideras oportuno. Lo importante de la masturbación es que disfrutes del placer que te proporciona.
  

Hola, soy una chica de 33 años. Estuve con mi primer novio durante nueve años y tuve problemas de deseo sexual; evitaba el contacto con él, incluso cuando a él sí le apetecía. Nunca hablábamos del tema y tuve una relación paralela que le terminé confesando, motivo de nuestra ruptura. Después tuve una relación de tres años. Mis relaciones sexuales con él eran muy satisfactorias, con mucho juego y experimentación que no había tenido con mi anterior pareja. Esta relación finalizó hace seis meses porque no éramos tan compatibles en personalidad, actividades, etc. Además, me reencontré con mi primera pareja. Después del reencuentro, volví con mi primer novio. Al principio había deseo y me parecía atractivo. A los dos meses de estar con él volví a no sentir ese deseo y a evitar el contacto; no mantenemos relaciones sexuales desde hace dos meses y tampoco hablamos sobre ello. Mi pregunta es si existe algún modo de recuperar el deseo sexual o si debo aceptar que mi relación con él es esto.

No es fácil darte una respuesta tan clara como esperas. Hay varias cosas que me gustaría saber y que tal vez contestándoles tú te ayuden a ti a aclararte también.  En ningún momento me hablas  de tu sexualidad individual, es decir, si la practicas, la cuidas y si nutres tu autoerotismo.  La mayoría de las personas piensan que el deseo sexual debe aparecer como una necesidad biológica, parecido a cuando tenemos hambre o sueño, dejamos a nuestro cuerpo que nos de la señal para nosotros satisfacer esa necesidad; el problema es que el deseo sexual no es una necesidad biológica como tal y hay que hacer cosas para mantenerlo y potenciarlo, una de ellas puede ser erotizando los encuentros con nuestra pareja, pero para ello necesitamos saber qué cosas son las que te excitan, te provocan, etc. y de ahí la importancia de hacerte cargo de tu sexualidad individual. En las parejas de larga duración, el deseo va ir cambiando, porque el estímulo se va agotando, es decir, si tú  solo te excitas con una o dos cosas y siempre son las mismas, pues eso a la larga se agota, te aburre y no te provoca, así que nuevamente tenemos que echar mano de potenciar nuestra sexualidad y erotismo; una manera de potenciar el erotismo es a través de la fantasía erótica, y para tener una buena fantasía debes cultivarla, y puedes hacerlo, desde leer relatos o novelas eróticas, imaginar cosas, etc. No hace falta llevar a cabo tus fantasías, simplemente con pensar en ellas es suficiente para provocar el deseo. Otra cosa importante que veo que falta, es vuestra comunicación en pareja, en la sexualidad es crucial, tenemos que comunicar lo que nos gusta, como nos gusta, lo que nos gustaría, etc. todo eso va manteniendo el deseo en una pareja, es decir, necesitamos expresarnos sexualmente con nuestra pareja, y no solo es una cuestión de técnicas sexuales, sino de emociones también, de lo que te hace sentir tu pareja.
Otra cosa que te ayudaría es pensar en tu anterior pareja, es decir, qué cosas son las que te excitaban y porque, eso te da pistas de cuáles son tus estímulos eróticos y tal vez puedas potenciarlos en tu pareja actual, y si no es así, te invito a que erotices a tu pareja, que hagas el ejercicio de observarla y sacar las cosas que te atraen de él y lo que te hace sentir.
Como verás no es un tema fácil de responder. Para mí el paso más importante es que empieces por ti, es decir, por potenciar y cuidar tu sexualidad individual, si crees que este paso no puedes hacerlo sola o no sabes cómo hacerlo, te recomiendo que acudas a una terapia sexual donde te podrán orientar.
Te informo que tenemos también un teléfono donde puedes consultarnos es el 91 522 23 33 y el horario de atención son los lunes y jueves de 10 a 14hrs.
Esperamos poder ayudarte.
Un Saludo.

Fundación Sexpol.

Soy un chico de 23 años, llevo dos meses teniendo relaciones sexuales con una chica y no he conseguido eyacular con ella en la penetración, solo si me masturbo yo soy capaz de eyacular. Es la primera persona con la que mantengo relaciones sexuales. Durante las relaciones me he dado cuenta de que voy perdiendo la excitación progresivamente, creo que en parte es porque pienso en que no voy a ser capaz de acabar.Me gustaría saber hasta que punto es normal lo que me pasa, y si existe la posibilidad de que sea algo temporal que se solucione con más confianza o con otra pareja.


La respuesta que estas teniendo durante esos encuentros sexuales es producto de tu ansiedad, aunque tú no notes esa ansiedad más latente, la realidad es que los mensajes que te estás dando durante el encuentro ponen a tu cuerpo en alerta y no en una situación de abandono y relax, justo lo que necesitamos para excitarnos o disfrutar de la experiencia. El proceso de la respuesta orgásmica se da cuando cultivamos nuestra excitación de manera progresiva, ya sea abandonándonos a las sensaciones placenteras del contacto, o utilizando otros estímulos para potenciar nuestra excitación, como estar atento al olor, sabor, etc. o incluso podemos utilizar nuestra fantasía para aumentar esa excitación. Tú  estas haciendo lo contrario, anulas tu excitación pensando en que pueda salir mal, o a lo mejor te pasan otro tipo de pensamientos como: ¿le está gustando a mi pareja? ¿Tendrá un orgasmo? ¿estoy dando la talla?, etc. 
Es necesario que cambies tu actitud ante esos encuentros sexuales, intenta vivirlos más relajado, intentando olvidarte del resultado y estar más consciente y por lo tanto más responsable de las sensaciones de excitación que estas teniendo,con el único objetivo de disfrutar, no te centres en el final como lo más importante porque no lo es. Y si la relación que mantienes con esta chica te inquieta es mejor que lo hables con ella para que te ayude a centrarte.
 Si esto sigue siendo un problema y no consigues solucionarlo, te recomendamos que acudas a unx terapeuta sexual que te ayude a profundizar en el tema. 

Soy una chica de 24 años, tengo dos años casada y un bebé, me preocupa generar desinterés sexual en mi marido, que se aburra conmigo, que le resulte monótono. Por eso estoy pensando en hacer un intercambio de pareja, o un trío; él no ha desechado la idea del todo, ni yo, pero antes de concretarlo quisiera saber si realmente estoy preparada o solo estoy desesperada ¿Podría perderle?, ¿Es una buena idea?


El intercambio de pareja es una práctica viable para cualquiera, pero es verdad que primero hay que poner unas condiciones entre vosotros como pareja para que puedan disfrutar de la experiencia más libremente, es decir, si cada uno sabe dónde está el límite, confiaras en que tu pareja  los siga. También es prudente acercarse a sitios especializados para ello,  esto también nos ayuda a normalizar la situación y vivir lo de manera más placentera. Ni que decir, que ante cualquier intercambio de pareja es necesario el uso de preservativo para evitar transmisiones de enfermedades sexuales. Dicho esto, si que nos gustaría que reflexionaras en cómo estás viviendo tu sexualidad en pareja,  al leerte sentimos que estas ansiosa y “desesperada” por atraer sexualmente a tu pareja o porque no se aburra contigo, y ahí es donde fallas, no es toda tu responsabilidad mantener el deseo sexual en pareja, es de los dos, tampoco es responsabilidad tuya “mantenerlo contento” en la cama, la sexualidad en pareja debe ser un encuentro de intimidad para compartir y expresar emociones placenteras, y de eso es de lo que se alimentan las parejas y la sexualidad, si solo estamos pendientes de cubrir las necesidades sexuales de nuestra pareja, puedes caer en la horrible sensación de sentirte como un objeto y eso no es saludable para la pareja. A demás que tampoco hablas de lo que sientes tu sexualmente, estas muy pendiente de tu pareja y eso no es ser responsable con tu sexualidad.
 Otra cosa que nos llama la atención, es que hablas del temor de aburrirle sexualmente, si no he entendido mal, solo lleváis dos años  casados no? Es poco tiempo para pensar en que se está aburriendo, o que tú te aburras, es verdad que si ahora son padres, es diferente el tiempo que disponen para tener intimidad y que puede ser que cuando la tienen estén haciendo las mismas cosas y eso les lleva al aburrimiento;  la rutina no tiene porque ser igual a aburrimiento, la rutina nos sirve para darnos seguridad, es decir, sabemos que cosas son las que funcionan y la que nos gustan y solo hace falta darle una vuelta de tuerca para avivar el deseo, es decir, antes de acudir a la práctica de intercambio de parejas, creo que todavía podéis intentar más cosas juntos, jugar, incluir juguetearía erótica, ver o leer relatos eróticos, etc.
Esperamos que nuestras palabras te ayuden a reflexionar sobre como estas viviendo tu sexualidad y si te ayuda a ser más creativa sexualmente, pero recuerda siempre compartiendo la responsabilidad.

soy una chica de 23 años con pareja estable y llevo manteniendo relaciones sexuales desde hace más de 5 años, hace varios meses que he detectado que algunas veces durante nuestras relaciones sexuales (e independientemente de si estoy más o menos excitada) pierdo el interés en lo que estoy haciendo, es como si la excitación desapareciera, siento como si me despistara y perdiera el hilo de lo que estoy haciendo. La penetración me empieza a resultar molesta, el sexo oral no me hace disfrutar; Me lleva ocurriendo bastante tiempo cuando estoy con mi pareja, pero mi preocupación ha aumentado ya que ha comenzado a pasarme también cuando me masturbo y eso no me había ocurrido hasta ahora. ¿Es esto algo habitual o normal? ¿Qué puedo hacer para evitarlo?


Después de leer tu problemática, vemos algunas cosas que pueden estar fallando. Perder el interés sexual durante las relaciones sexuales (sola o en compañía), puede deberse a que no alimentamos nuestra excitación, es decir, lo que al principio nos gustaba y excitaba nos deja de interesar o de provocar las mismas sensaciones, por dos cosas, la primera es porque se agota el estímulo, es algo que te gusta pero si lo has utilizado muchas veces deja de tener el mismo efecto y dos porque no potenciamos los estímulos eróticos que tenemos en ese momento, básicamente es pensar en sexo (cosas que me excitan) para potenciar las sensaciones, si solo me dejo llevar por la sensación física y no potencio más con otros estímulos, al cabo de un tiempo esa sensación física pierde poder. El crecimiento erótico es abrir todos nuestros sentidos cuando estamos teniendo un encuentro sexual, no quedarme solo con el estímulo físico, sino también estar atenta a más sentidos, la vista, el olfato, el oído, incluso nuestra fantasía puede ayudarnos a potenciar el erotismo en nuestros encuentros sexuales, tu puedes imaginar que eres otra persona, o que estas con otra persona para potenciar más las sensaciones de excitación. La mayoría de las personas piensan que pensar en otra persona que no sea tu pareja está mal o que incluso le estas siendo infiel, y no es así, tu imaginación es tuya y de nadie más y es un recurso para potenciar tu placer, no es recomendable compartirla con tu pareja ya que puedes herirla, pero tú eres libre en tu imaginación de crear lo que tú quieras. Así que nuestra recomendación es que te abandones a todos los estímulos eróticos que tienes durante ese encuentro sexual, has consciente todos tus sentidos y déjate llevar.

Desde hace aproximadamente un año mi apetito sexual ha disminuido de forma notable; en este periodo, apenas he tenido momentos de gran apetencia, y lo llamativo es que hasta ese momento, era todo lo contrario (me apetecía a cualquier hora). He consultado tanto al médico de cabecera como al urólogo, y tras las pruebas pertinentes me han dicho que no ven nada raro. La última vez que practiqué sexo que fue hace una semana, además de ese problema tuve disfunción eréctil (también me ha pasado varias veces en este último año), para ello el médico de cabecera me ha recetado viagra (genérico), pero para poder hacer uso de ella debo tener apetito sexual y no lo tengo.


Con respecto a lo que nos consultas tendríamos que valorar más cosas, es decir, no sabemos si has experimentado algún cambio en tu vida, ya sea laboral, familiar, sentimental, etc. Hay veces que los pequeños (o grandes) cambios nos producen estrés y eso repercute negativamente en nuestra respuesta sexual. De cualquier manera, esto es como la pescadilla que se muerde la cola, si tu apetencia sexual cambio y eso te genero ansiedad, inquietud, malestar, llámalo como quieras, eso te sitúa ante las relaciones sexuales que has tenido con un grado de inseguridad que lamentablemente derivo a una disfunción eréctil. Cuanto mayor importancia y  más vigilante de tu respuesta sexual estés, más se va a agravar tu problema. La recomendación sería que intentes abandonarte a las sensaciones placenteras que puedes tener en un encuentro sexual, como pueden ser las caricias, besos, etc. antes de estar preocupado por si vas a poder tener erección o no. Somos conscientes de que no es tarea fácil, sobre todo cuando estamos tan preocupados, pero lo que necesitas para conseguir una erección es estar relajado. Con el tema de la apetencia sexual, la recomendación esta en descubrir nuevos estímulos eróticos, si no prácticas la masturbación, te recomendamos que la hagas, de esta manera puede incrementar tu apetencia sexual y ayudara a que te encuentres más seguro en tu capacidad sexual.
Si ves que no te encuentras capaz de salir solo de esto, no dudes en ponerte en contacto con nosotros que podemos ayudarte dándote terapia sexual.

Estoy muy agunstiada y necesitaba aclaraciones sobre las relaciones sexuales. Tengo 18 años, soy una chica que sufría de anemia por tener una reglas muy abundantes y por ello me recomendaron hierro y anticonceptivos diarios, las tomo desde el hace un mes. Durante el primer mes evité las relaciones sexuales debido a un manchado marron que me surgió. Ahora estoy en la segunda caja de mis pastillas (y dos semanas) y el día 20 de este mes, y a finales de este mes,tuve un manchado marrón parecido al de la otra vez empezando el tratamiento. Tengo miedo, porque he leído por muchas webs que el sangrado de implantación sucede una semana más o menos después del coito. Estoy embarazada?


Para que se produzca un embarazo es necesario que exista coito (penetración del pene en la vagina) no haber utilizado ningún método anticonceptivo y a demás que el chico eyaculara dentro de ti. En tu caso había varias cosas por las que sospechamos que no estás embarazada: 1. Estas tomando anticonceptivos, que aunque no tienen una fiabilidad del 100% son bastante fiables, es verdad que durante el primer mes hay que tener precauciones y utilizar otro método como el condón, como también es verdad que pueden aparecer manchados como el que has tenido, y no tienen nada que ver con la implantación de un embarazo; 2. La conducta sexual que tuviste con tu pareja (roces con ropa), no son prácticas de riesgo, como te mencionaba antes, es necesario que exista una eyaculación dentro de la vagina para que pueda haber posibilidades de embarazo.

Intenta vivir tus encuentros sexuales sin ansiedad o miedos,  ya que puedes generar que sean menos placenteros y a la larga generar problemas en tu respuesta sexual.